Se HaBla de Todo
Por: William Morles

El fútbol que todos queremos.

Category: By William A. Morles

El debate es eterno, ya no es culpa únicamente del catenaccio italiano, es una tendencia mundial de valorar los resultados por encima de cualquier otra cosa. O para ser sinceros, por encima del buen juego. Aquel fútbol romántico, donde el buen toque era más importante que los tres puntos es cosa del pasado, o por lo menos en la gran mayoría de los equipos del planeta.

El Barcelona es quizás la principal antítesis de esto, con un fútbol de toque, siempre hacia adelante, conquistó España, Europa y el Mundo. Por suerte para los que nos gusta el fútbol, España copió su modelo y conquisto la Euro de 2008. ¡Todavía se puede ganar jugando bien!, habrá dicho algún romántico mientras sonreía.

El ejemplo habrá llenado de valor a más de uno. Dunga mutó a la Brasil del jogo bonito a un equipo ordenado que dejaba las labores de creación a tres hombres y medio: Kaká, Robinho, Luis Fabiano y a las esporádicas subidas de Maicon. Era su punto de equilibrio. Para Holanda ese punto está en tener a dos escuderos (van Bommel y De Jong) para liberar a una línea rica en técnica como la conforman Robben, Sneijder y Kuyt. El problema ahí es la falta de definición adelante.

sEspaña intentó reproducir al Barcelona y lo ha logrado, de a ratos. Con varias piezas en común, el toque toque rojo ha sufrido el mismo mal que Holanda, gracias a la mala puntería de Torres. Argentina, con todas las limitaciones que tiene Maradona como DT, también intentó mirar de cerca a los porteros rivales. Sin embargo, en lo que Alemania le plantó los primeros problemas del torneo, la tropa de Messi y compañía se encontró sin soluciones. Precisamente son los teutones los que llevan la bandera este año en el juego ofensivo. La velocidad de sus hombres de banda (Muller y Podolski), le han permitido a Low plantear los partidos a un estilo que le gusta, el de tener la pelota, el de manejar el partido.

Es así como, a un paso de la final, podemos decir que el Mundial no ha defraudado en ese sentido. Es cierto, no hay grandes individualidades pero los bloques han sabido contrarrestar eso. Ya no se prenden velas a posters con grandes figuras si no a gigantografías con once hombres posando. Y eso me parece bien, siempre y cuando ellos mantengan viva la llama del buen fútbol, la del fútbol que todos queremos ver.

Este artículo fue escrito por mi amigo Daniel Prat, lo recomiendo y lo pueden seguir por twitter @DanielPrat, espero su opinión
 

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